Agregar accesorios eléctricos a tu moto es una costumbre muy arraigada entre los motociclistas de calle y de turismo. Puños calefactables, faros antiniebla, puertos de carga USB, sistemas GPS, sistemas de sonido, indicadores de marcha y luces de freno auxiliares contribuyen a nuestra comodidad, disfrute y seguridad en la carretera. Sin embargo, todos estos dispositivos necesitan energía, y es importante que las conexiones eléctricas se realicen correctamente y que el sistema de carga de tu moto sea adecuado.
Antes de exigirle más al sistema eléctrico de tu motocicleta (que ya alimenta el faro delantero y trasero, la bomba de combustible, los indicadores, el sistema de encendido y, ocasionalmente, las luces intermitentes, de freno y la bocina), conviene verificar el estado de la batería. Un buen punto de partida es comprobar el voltaje en reposo con un multímetro. Aunque se anuncia como una batería de 12 voltios, debería marcar cerca de 12,6 voltios cuando está completamente cargada, mientras que 12,0 voltios corresponde a un estado de carga deficiente del 50 %.
Las baterías modernas de fibra de vidrio absorbente (AGM) y de gel tienen una vida útil de entre cuatro y siete años, por lo que conviene cambiarla si ya tiene bastantes años. Si observa corrosión en los terminales, retire la batería y límpielos con un cepillo de alambre y una solución de bicarbonato de sodio y agua a partes iguales. Es importante mantener los terminales limpios para reducir la resistencia al flujo de corriente.
A continuación, asegúrate de que el sistema de carga de tu moto funcione correctamente comprobando el voltaje de la batería con la moto a unas 3000 rpm. Deberías ver 14,4 voltios o más. Verificar que tu sistema de carga tenga suficiente potencia de reserva es recomendable si piensas usar accesorios que consumen mucha energía, como ropa térmica de pies a cabeza, pero la potencia del alternador puede ser difícil de encontrar o incluso inexistente en el manual del propietario. Por suerte, la mayoría de los sistemas de carga modernos tienen potencia suficiente para alimentar los componentes esenciales de tu moto, además de unos 100 vatios adicionales para otros accesorios.
Si el accesorio nuevo es una pieza de fábrica, es posible que el fabricante ya haya incluido un conector eléctrico para alimentarlo. Revisa la tapa de la caja de fusibles para encontrar un circuito auxiliar y consulta el manual del propietario para localizar el conector. (Sugerencia: suele estar debajo del asiento o detrás del tablero).
Sin una conexión de fábrica, la forma más sencilla de alimentar tu nuevo dispositivo es conectándolo directamente a la batería. Si bien esto puede ser conveniente, atornillarlo a los bornes presenta dos problemas importantes. Para empezar, solo hay espacio para unos pocos terminales de anillo antes de que los tornillos de la batería se queden sin rosca, así que si quieres añadir más de uno o dos accesorios, puede que no tengas espacio suficiente. En segundo lugar, existe la posibilidad real de descargar todo el electrolito disponible si, por ejemplo, dejas los puños calefactables encendidos accidentalmente después de aparcar la moto por la noche. Crees que nunca olvidarás apagarlos, pero cuando inevitablemente lo hagas, la batería estará completamente descargada cuando vuelvas a la moto.
Una mejor alternativa es usar alimentación conmutada, de modo que la corriente solo fluya cuando la llave de contacto esté puesta. Conectar la alimentación al cableado de los faros delanteros o traseros funcionará para dispositivos de bajo consumo como un cargador de teléfono móvil o GPS, pero si se sobrecarga un circuito existente, es probable que se queme un fusible.
¿Por qué no usar circuitos dedicados, conmutados y con fusibles para los accesorios? La mejor manera de hacerlo es con un relé y un bloque de distribución con fusibles, ambos disponibles en tiendas de repuestos para automóviles o como una unidad integrada de marcas como Twisted Throttle, Aerostich, Centech y otras. Con un sistema de relés, los accesorios solo consumirán energía cuando la llave de contacto esté puesta, y el bloque de distribución permite agregar o quitar accesorios fácilmente, consolidar el cableado y mantener la parte superior de la batería ordenada.
Sin importar cómo decidas obtener la energía, es fundamental que el nuevo componente esté protegido con un fusible para salvaguardar tanto el accesorio como el cableado de tu motocicleta. Si se aplica demasiada corriente a una conexión sin fusible, los componentes podrían derretirse o incluso incendiarse. Una buena conexión a tierra es otro aspecto clave para cualquier componente eléctrico. Puedes conectarlo a la conexión a tierra principal del chasis, derivarlo del arnés de cableado o conectarlo directamente al terminal negativo de la batería.
Hablando del terminal negativo, desconectarlo es lo primero que debes hacer al trabajar en el sistema eléctrico de tu moto y lo último que debes volver a conectar al terminar. Con el terminal negativo desconectado, no hay riesgo de que salten chispas si un cable con corriente toca el cuadro o si la llave se resbala al manipular el terminal positivo.
Por último, es importante asegurarse de que todas las conexiones eléctricas sean seguras y estén bien aisladas. Proteja los conectores tipo bala y de horquilla con fundas de goma o cubiertas de plástico, y utilice tubos termorretráctiles para las soldaduras. No se deje tentar por la cinta aislante: el adhesivo suele fallar al poco tiempo, dejando los cables expuestos y creando un desastre pegajoso.
Los accesorios eléctricos te mantienen abrigado cuando hace mal tiempo, te brindan música para tu viaje, te hacen más visible en la carretera y mejoran tu experiencia de conducción de muchas otras maneras. Equipar tu motocicleta con los últimos accesorios es una tradición arraigada, y si sigues estos consejos y precauciones, estarás listo enseguida.
Fecha de publicación: 14 de octubre de 2019





